| 27-10-2011 09.22 | Noticias de: Internacional |
El presidente francés Nicolas Sarkozy fue anfitrión ayer de la selección de su país de rugby, que perdió en la final en el Mundial 2011 de Nueva Zelanda (7-8 con los All Blacks), y elogió el “coraje” y la “generosidad” del combinado.
Después de haber sido aclamados por más de mil hinchas en el aeropuerto Charles de Gaulle de Roissy, el equipo galo fue recibido por Sarkozy a puerta cerrada en el Elíseo.
“El presidente quería recibir a los jugadores justo antes de irse a Bruselas (cumbre de mandatarios). Les explicó que, en la final, estaba en Bruselas y que trató de estar al corriente del resultado”, confió el ministro para el Deporte, David Douillet, quien además dijo que el jefe de Estado aprovechó para defender al entrenador Liévremont, que terminó su compromiso al frente de Les Bleus.
Por su parte, el segunda línea Pascal Papé describió el encuentro como muy “distendido, agradable” en el que sólo habló de “deporte”.